Derechos de los inquilinos de la vivienda

Son habituales las dudas referentes a tecnicismos o aspectos puntuales dentro de los contratos de alquiler de vivienda, especialmente las que conciernen a los deberes y derechos de los inquilinos.

Antes de entrar en materia, recordamos un post anterior sobre el contrato de alquiler, en el que nos remitíamos a la actual Ley de Arrendamientos Urbanos para esclarecer los puntos clave de un contrato de arrendamiento básico.

Partiendo de la base de que existe una libertad absoluta en cuanto a los elementos del contrato, siempre y cuando se establezca desde la igualdad de las partes a la hora de negociar. Vamos a centrarnos en el arrendamiento de vivienda para uso habitual y por largo plazo.

No todos los Derechos de los inquilinos son irrenunciables, pero la legislación permite en algunos casos el pacto entre las partes, limitándolos o eliminándolos.

Estos derechos tienen que ver por una parte con las condiciones de la vivienda y por otra con las obligaciones para con la otra parte (derechos del propietario) referentes al abono de renta, fianza, temporalidad de alquiler, obras, animales, comunidad propietarios, etc.

 

Duración contrato

Si la parte arrendataria lo desea, tiene derecho irrenunciable de permanecer en la vivienda un mínimo de cinco años. Pudiendo rescindir el contrato en cada anualidad con un preaviso de más de 30 días.

No procederá a dicha duración mínima si la parte arrendadora necesita la vivienda para destinarla a su vivienda permanente para sí o familiares en primer grado, sólo una vez transcurrido al menos un año de contrato. Teniendo que justificar esta situación durante los tres primeros meses desde la marcha de los inquilinos.

 

Desistimiento

La parte arrendataria podrá desistir del contrato de arrendamiento, una vez que hayan transcurrido al menos 6 meses, siempre que se lo comunique al arrendador con una antelación mínima de treinta días. La ley recomienda pactar una indemnización de una cantidad equivalente a una mensualidad de la renta en vigor por cada año del contrato que reste por cumplir o la parte proporcional de la misma en caso de que reste por cumplir menos de un año.

 

Pago de la renta

Salvo pacto en contrario, el pago de la renta será mensual y habrá de efectuarse en los siete primeros días del mes. En ningún caso podrá el arrendador exigir el pago anticipado de más de una mensualidad de renta.

Únicamente en un caso la propiedad podrá actualizar el importe de la renta libremente, y con un aviso mínimo de 30 días. Cuando el periodo fijado inicialmente en el contrato haya concluido (habitualmente 5 años) y en sus posteriores prórrogas (la primera de 3 años y las siguientes anuales)

 

La fianza

El arrendador podrá exigir el pago en metálico de una fianza que deberá ser equivalente a una mensualidad de renta.

La fianza no podrá actualizarse durante los primeros tres años de vida del contrato. No obstante, transcurrido este plazo podrá incrementarse o disminuirse hasta hacerse igual a una mensualidad de renta. La fianza deberá ser devuelta a la finalización del contrato. Si no se produce esta devolución, la fianza devengará el interés legal del dinero.

Se limita a dos las garantías adicionales que se pueden solicitar para asegurar posibles problemas que puedan surgir de la relación inquilino-casero.

 

Gastos de la vivienda

Las partes podrán pactar que los gastos generales para el adecuado sostenimiento del inmueble, así como los suministros de agua, electricidad, gas sean a cargo del arrendatario.

No obstante el arrendador está obligado a realizar todas las reparaciones que sean necesarias para conservar la vivienda en las condiciones de habitabilidad y uso.

La parte arrendataria sólo está obligada a pequeñas reparaciones que exija el desgaste por el uso ordinario de la vivienda.

La venta de la vivienda arrendada

El comprador de una vivienda alquilada estará obligado a subrogarse al contrato en vigor, adquiriendo los mismos derechos y deberes que el antiguo titular y respetando los de los arrendatarios.

En este caso, el adquirente sólo deberá soportar el arrendamiento durante el tiempo que reste para el transcurso del plazo de cinco años.

Cuando las partes hayan estipulado que la transmisión de la vivienda extinguirá el arrendamiento, el adquirente sólo deberá soportar el arrendamiento durante el tiempo que reste para el transcurso del plazo.

Con la gestión de alquileres de Grupo Desde Zero, cuenta con un asesoramiento legal en materia de Ley de Arrendamientos Urbanos, asegurando la correcta relación entre las partes y mediando en los posibles conflictos que puedan surgir.

YOUR COMMENT

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies